No hay filósofos, pues cada uno es ya muchos. (via Alacontra’s Blog)

Participación de César Gómez

No hay filósofos, pues cada uno es ya muchos. Una respuesta a revista Arcadia por César Gómez / @Alacontra. Le dedico esta entrada a todos aquellos que saben que son aquellos. Escribir sobre el asunto después de plumas (o dedos sobre el teclado) como las que se han expuesto hoy en este espacio, no deja de ser intimidante. A mí, personalmente, no deja de parecerme melodramática la pregunta por ¿Dónde están los filósofos? A mí, la verdad, esa respuesta me tiene sin cuidado. Sobre todo porque e … Read More

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Un comentario en “No hay filósofos, pues cada uno es ya muchos. (via Alacontra’s Blog)

  1. Jhon Alexánder Idrobo-Velasco

    ¿LOS FILÓSOFOS? SÍ ESTÁN… SÍ SEÑOR, ¿DE PARTE DE QUIÉN?

    Jhon Alexánder Idrobo-Velasco*

    Después de haber leído el artículo en su aparición (luego de un reenvío del profesor Juan Cepeda H. y otros varios amigos), no había tenido la oportunidad ni el tiempo de leer los pronunciamientos frente al artículo de la Revista Arcadia. Sin embargo, hoy me he sentado a leer con cierta inquietud el intrigante debate.

    I. La lectura crítica siempre ha estado, mucho más marcada entre nosotros

    Si bien parece haber una invisibilidad de la Academia filosófica en el país, también hay una cuasi-justificación frente a lo que se comprendió por Filosofía colombiana hasta hace muy poco. Mi crítica acerca de hablar de “La” Filosofía europea y su recepción (traducción) en nuestra nación sigue vigente. Estoy de acuerdo con el comentario del profesor Juan Fernando Mejía M.** cuando reconoce con nostálgica verdad que a nosotros siempre “se” nos mostró que lo único que nos restaba era repetir lo que los “grandes” autores decían en su lengua original, pues parecía que nosotros éramos incapaces de pensar-nos desde una conceptualización propia. Sin embargo, eso no fue un para siempre en la historia de nuestro pensamiento. Actualmente hemos caminado de regreso, pues nos hemos dado la oportunidad de re-conocer que tenemos algo por decir desde nuestra lengua, no la de la respetada Real Academia de la Legua Española, sino desde nuestra regional forma de manifestarnos.

    Nos seguimos construyendo y es porque estamos madurando como pensadores; en una expresión parafraseada del amigable Miguel Ángel Villamil: “dejamos de comer compota, ahora hemos empezado a comer soliditos”. Y es que faltaba nuestro paso, el del giro: del logos al mito. Ahora es que descubrimos que nuestra sabiduría popular, o nuestro pensamiento más propio es que el que debía dar respuesta a nuestros problemas. Lo afirmo así, porque en mis dos espacios formativos (el Seminario Conciliar de Bogotá y la Santoto) me enseñaron a leer a los filósofos, pero se les olvidaba a veces que en nuestro contexto la vivencia y escritura de la historia fue otra. Por eso afirmo que la lectura crítica ya estaba en medio de nuestra academia, incluso más marcada que la que aparece en el artículo del articulista.

    II. Aquí estamos.

    ¿Dónde estamos los “filósofos”? Atrevido título, si accedemos a él desde la etimología, cliché de mis primeras clases de año en el colegio donde trabajo. “Amor a la sabiduría”, amor al conocimiento, amor a la verdad. Estamos aquí, en medio de una situación compleja de ofertas laborales reducidas. ¿Cuántos filósofos nos graduamos semestralmente? Al menos en mi facultad salimos unos diez aquel septiembre de 2010. De los cuales, el 80% somos docentes. Parecería que la aspiración no es mayor, pero para ingresar a laborar en otro ambiente necesitamos tener experiencia en la educación escolar, o en términos reales: quemarnos, fundirnos, hacer escuela, etc. Sin embargo, estamos aquí, somos con el de a pie ¡Somos el de a pie! Sabemos de lo que sucede y padece este país. No somos extraídos en un secuestro espacial***, ni llevados al topos uranos a acompañar el espíritu hegeliano.

    Estamos en medio de la juventud, intentando generar un espíritu crítico de las problemáticas sociales, rogando a Dios (quizás el Dios de los filósofos****) que alguno sea un abogado-crítico, un economista-crítico, un artista plástico-crítico, qué sé yo. Pero no pueden echarse en saco roto los esfuerzos por generar en los jóvenes una postura distinta de la vida en medio de la “massmediatez” en la que viven. Logros, hay varios, los encuentros académicos organizados por instituciones para que los jóvenes vean que la filosofía es la caja de herramientas al estilo de lo propuesto por M. Foucault donde pueden aprovechar lo que necesitan, así no sean filósofos de profesión, pues el pensamiento no es ajeno a lo que escojan para sus proyectos de vida.

    Aquí estamos. No somos de otra forma. Delante de nosotros, están los que abrieron sendas: un Daniel Herrera, un Danilo Cruz Vélez, una Teresa Houghton, un Luis Edo. Suárez, un Samuel Hernández; entre otros muchos, respetadísimos por su tradición y aporte a nuestras facultades; generadores de lecturas críticas frente a nuestras realidades. O incluso hablar de lo que a mí me emociona hablar: un pensamiento que ayude a vernos desde lo que somos. Quizás la respuesta estaba dada en el pensamiento del indígena, el negro, el pobre, en el pensamiento popular, lectura clara del pensador argentino Rodolfo Kusch y que tiene su eco en el Grupo de Investigación Tlamatinime sobre Ontología Latinoamericana GITOL*****. Se está en el camino, buscando en la raíz, estamos nosotros buscando una respuesta en lo que nosotros mismos hemos venido siendo en estos siglos de resistencia.

    Que ¿dónde están? en las facultades de Sociología, de Psicología, etc. Por ejemplo, en nuestra facultad de filosofía de la Santoto está la profesora Nidia Caterine González, con una lectura de los movimientos sociales que exige una postura del filósofo en formación; o la Doctora Myriam Zapata con un trabajo serio del fenómeno de desplazamiento en América Latina. Ni qué decir del Profesor S. Catro-Gómez que ha llevado a la filosofía colombiana a otro estadio. En este punto es válido preguntarnos: ¿Acaso le faltó iniciativa investigativa al escritor de artículo de Arcadia? Otra cosa es que no desean figurar en un desfile de farándula-filosófica.

    III. ¿Los filósofos? Sí están, ¿de parte de quién?

    ¿Quién pregunta ‘dónde están los filósofos’? La Revista Arcadia. Una línea de la Revista Semana, o mejor, el equipo editorial de dicho Medio Masivo de Comunicación colombiano, que en sus haberes tiene publicaciones “serias” como: JetSet y Fucsia… ¿Acaso publicaciones de investigación académica o rigurosidad científica? Aunque, nos falta decir, que junto a éstas dos, también está una publicación llama SoHo, una revista que usa orgullosamente el slogan de: “prohibida para mujeres” ¿Legitimación de las luchas de género de otros tiempos?

    En fin, Arcadia está entre estas publicaciones y se promulga como ” la mejor oferta del mercado en cuanto a cubrimiento de las noticias y tendencias del mundo cultural”******. Siendo así el panorama, podríamos hacernos a una idea sobre el horizonte de comprensión de la cuestión.

    Creo que una de las mejores respuestas para nuestros “investigadores incanzables” -perdón pero no encontré un emoticón para el sarcasmo- de la Revista Arcadia, una publicación de “tradición filosófica en nuestro medio”, no sé si al alcance de la del admirable R. Fornet o cosa similar… ya me desvié por el enojo indio que me consume… creo que una de las mejores respuestas es la de César Gómez *******:

    «¿Dónde están los filósofos? A mí, la verdad, esa respuesta me tiene sin cuidado. […] La filosofía es una tarea en sí misma. Pero la filosofía transcurre entre manadas nómadas, entre territorios de caza inexplorados. Buscas filósofos y no puedes ver las hordas. Buscas filosofía y no puedes si quiera preguntar, porque claro, las preguntas nunca nos son propias, nos han sido confiadas por la memoria o la curiosidad.»

    No siendo más… ahí les dejo esta “filosofía”… que en palabras del Pinche filósofo Juan Cepeda H. es “una filosofía de la mierda”, o sea… de las entrañas… porque así la sentí al escribirla… ¿y qué culpa que yo sea más sentimiento que razón?, ¿no ven que soy más indio que filósofo?

    ___________
    * No sé si importe mucho, pero soy Licenciado en Filosofía y Lengua Castellana de la Santoto… pero hay algo que sí importa mucho más: soy hijo de Jorge y Mary, campesinos colombianos, los tres, orgullosamente seguimos andando en buseta y pedimos rebaja; también pedimos ñapa en la tienda cuando compramos el pan, herencia de la “yapa” indígena precolombina de los tambos andinos.
    ** https://juanfermejia.wordpress.com/category/aqui-estan-los-filosofos/
    *** Que se me perdone por usar este término en un país tan acosado por este flagelo, pero no es más que una caricaturización de lo que cree el articulista de la R. Arcadia
    **** Quizás Ratzinger es mejor filósofo que Papa… http://www.camino-neocatecumenal.org/neo/leer%20y%20meditar/benedicto%20XVI/El%20Dios%20de%20la%20fe%20y%20el%20Dios%20de%20los%20filosofos.pdf
    ***** http://www.tlamatinime.es.tl/
    ******http://www.revistaarcadia.com/QuienesSomos
    ******* http://elgeniodelamultitud.wordpress.com/2011/03/29/no-hay-filosofos-pues-cada-uno-es-ya-muchos/

    ___________

    J. Alexánder IDROBO-VELASCO
    Licenciado en Filosofía y Lengua Castellana
    Universidad Santo Tomás
    Estudiante de Maestría en Filosofía Latinoamericana

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